Un cuento...
Cierto día, en un Castillo de Guerreros Chinos se encontraron con la muerte de uno de sus guardianes y fue preciso encontrar un substituto. El Gran Maestro convocó a todos los discípulos para determinar quien sería el nuevo centinela.El Maestro, con mucha tranquilidad y calma, dijo: "Asumirá el puesto el primer guerrero que resuelva el problema que voy a presentar". Entonces colocó una magnifica mesita en el centro de la enorme sala en que estaban reunidos y encima de ésta, colocó un jarrón de porcelana muy raro, con una rosa amarilla de extraordinaria belleza en él y dijo así: "¡Aquí está el problema!"
Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: Un jarro de extremo valor y belleza, con una maravillosa flor en el centro. ¿Qué representaría?, ¿Qué hacer?, ¿Cuál es el enigma? En ese instante, uno de los discípulos sacó una espada, miró al Gran Maestro y a todos sus compañeros, se dirigió al centro de la sala y... ¡ZAZ! ... Destruyó todo de un solo golpe.
Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran Maestro dijo: "Usted será el nuevo Guardián del Castillo".
- Yo fui bien claro: dije que ustedes estaban delante de un "problema".
No importa cuán bello y fascinante sea un problema, tiene que ser enfrentado.
No huyas de él... ¡Cambia la interpretación que lo convierte en un problema!
¡¡¡El MIEDO siempre es el problema,
el AMOR es siempre la solución!!!
Besossss
Ricky
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